



La preparación de agentes de refuerzo de tenacidad generalmente emplea procesos de injerto por fusión o modificación química. Utilizando elastómeros termoplásticos (como POE, EPDM) como material base, se realiza una reacción de injerto con monómeros como el anhídrido maleico en una extrusora de doble husillo, obteniendo así un agente de refuerzo funcionalizado. Este proceso, mediante la introducción de grupos polares, mejora significativamente la compatibilidad con plásticos de ingeniería (como nailon, PBT), incrementando eficazmente la resistencia al impacto de los productos fabricados.
